Ciencia cubana: sistema nervioso de un proyecto de país

Ciencia cubana: sistema nervioso de un proyecto de país

No fue un día cualquiera. Era el 15 de enero de 1960, y Fidel Castro, con la mirada puesta en un horizonte que solo la audacia podía vislumbrar, pronunciaba palabras que se convertirían en profecía materializada: “El futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, de pensamiento”.

 

Aquella frase, dicha durante la celebración del vigésimo aniversario de la Sociedad Espeleológica de Cuba, no fue solo un discurso. Fue el origen de una política de Estado y la razón por la cual cada 15 de enero se celebra el Día de la Ciencia Cubana.

   

La fecha se eligió como homenaje a ese momento fundacional, cuando la Revolución cubana, en su primera juventud, declaró a la ciencia no como un lujo, sino como pilar indispensable de soberanía.

 

Y la promesa se cumplió: lo que en 1960 era aspiración, hoy es un ecosistema vibrante que respira en decenas de institutos, centros de investigación, universidades y empresas. 

   

Recorrer el Polo Científico de La Habana, o visitar el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, es caminar por el pensamiento de Fidel hecho realidad. 

 

Él, no solo vislumbró la importancia de la ciencia; entendió que sin ella no habría independencia ni desarrollo posible. Así lo han confirmado las producciones de vacunas que permiten afrontar diferentes enfermedades en Cuba y el mundo, y mejorar la calidad de vida.  

   

El modelo es singular: una ciencia endógena, contextualizada y socialmente comprometida. No es casualidad que en medio del llamado Periodo Especial en la década de 1990, mientras la economía se contraía, la inversión en ciencia se protegiera como un recurso estratégico.

 

Este resultado es una paradoja elocuente: una nación del Sur Global con un sistema de innovación que rivaliza con el de países desarrollados, que produce desde interferones hasta vacunas propias contra la COVID-19, que inmunizaron a su pueblo y llegaron a decenas de naciones. 

 

El impacto de la ciencia cubana se mide en doble vía: en la economía, genera bienes y servicios de alto valor agregado, consolidando la exportación de productos biotecnológicos como una de las principales fuentes de ingresos; y en lo social, su huella es quizás más profunda, orientándose por problemas concretos.

 

Avances en la producción de alimentos, el desarrollo de las fuentes renovables de energía y los programas de atención al adulto mayor, son ejemplos de un conocimiento que vuelve a casa. “Investigamos para resolver”, es una frase común en los pasillos de los centros científicos.

 

Las ferias de ciencia en las escuelas, las brigadas técnicas juveniles y el acceso universal y gratuito a la educación superior, han democratizado el talento. El futuro no es una promesa; tiene nombres y apellidos, y pipetas en las manos.

   

Con esta celebración, sin embargo, no se ocultan los desafíos: la necesidad de mayor informatización, la lucha contra la fuga de talentos en condiciones económicas difíciles, y la urgencia de una mayor conexión con el sector productivo nacional. 

   

Sin embargo, el espíritu que prevalece es de combate y continuidad. La ciencia cubana es el sistema nervioso de un proyecto de país, por tanto, el 15 de enero no un simple aniversario, sino una decisión histórica: la decisión de que el conocimiento sería escudo y herramienta de la Patria.

 

El futuro que Fidel vislumbró en 1960 se construye a diario, experimento a experimento, solución a solución. Es un futuro que llegó, vestido de bata blanca, con los pies en la tierra de Cuba y la mirada en el horizonte de la humanidad.

 

Esta crónica, afortunadamente, sigue escribiéndose.

 

Tomado de ACN

Añadir nuevo comentario

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.

HTML Restringido

  • Etiquetas HTML permitidas: <a href hreflang> <em> <strong> <cite> <blockquote cite> <code> <ul type> <ol start type> <li> <dl> <dt> <dd> <h2 id> <h3 id> <h4 id> <h5 id> <h6 id>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.
CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es o no humano y prevenir ingresos de spam automáticos.
4 + 12 =
Solucione este simple problema matemático y entre el resultado. Ejemplo: Para 1 + 3, inserte el 4.
0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero en comentar.